Como señalé en entradas anteriores -en las que recomendé la Odisea de Homero, las Meditaciones de Marco Aurelio o Sobre la vejez de Cicerón-, en muchas ocasiones los lectores no pueden recurrir a todos los libros que quisieran por motivos económicos. En este sentido, las obras sin derechos son, además de obras cumbre de la literatura, la puerta de salida...