¿Qué piensas? ¿Estás triste?Ni siquiera. Embobada. Me aburro, ¡si vieras cómo me aburro!Pero, ¿por qué? ¿Qué piensas?Nada. ¿No te digo que nada? No es vivir, vivir así. Antes de comenzar, me gustaría que imaginases un retrato de familia, una fotografía de posguerra en blanco y negro. La figura del padre sentado en el centro, la madre al lado de su marido...